- Definición de mercado de futuros: El Mercado de Futuros es aquel en el que se tranzan contratos en los cuales las partes se comprometen a comprar o vender en el futuro un determinado bien (producto agrícola, mineral, activo financiero o moneda), definiendo en el presente la cantidad, precio y fecha de vencimiento de la operación. También denominados “fordwards”, aparecieron como un sistema de protección de los productores agrícolas en el siglo XIX, ya que así podían dar salida a su producción en unos momentos de alta producción (cosechas) y regular y estabilizar los precios, que eran irregulares, a lo largo del año.
De esta forma, los mercados de futuros nacen con la necesidad de estabilizar y apaciguar los precios y cantidades a intercambiar en un momento impreciso. Se trata entonces de un elemento de cobertura, es decir, de protección sobre posibles decisiones del mercado que permitan una regularidad en la comercialización.
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¿Qué mercados de futuros existen? Los contratos de futuros pueden suscribirse sobre productos agrícolas (trigo, café, soya), minerales (oro, plata, cobre, petróleo), activos financieros (índices de precios de acciones, instrumentos de renta fija, tasas de interés) y monedas, requiriéndose necesariamente una estandarización de la cantidad y calidad del producto que se negocia.
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¿Para qué sirven los Mercados de Futuros? El objetivo básico de un Mercado de Futuros es ofrecer un mecanismo eficiente de protección de precios para personas o empresas expuestas a fluctuaciones adversas de precios en sus activos más relevantes. En términos simples, los mercados de futuros hacen posible la transferencia de riesgos, que en su ausencia deberían asumir los propios agentes económicos.
Adicionalmente, debido a su naturaleza, las cotizaciones de los futuros reflejan los niveles de precios esperados para los próximos meses de los distintos activos, lo que otorga una muy buena información para la toma de decisiones de los agentes económicos y constituye una importante contribución a las proyecciones económicas y a la planificación financiera, tanto del sector público como del privado.
Finalmente, los futuros son atractivos instrumentos de inversión, dado que pueden presentar una rentabilidad considerable sobre los valores invertidos.
En el precio de futuros incorpora las expectativas del mercado sobre la evolución probable del precio del activo subyacente.
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Enlaces:
De esta forma, los mercados de futuros nacen con la necesidad de estabilizar y apaciguar los precios y cantidades a intercambiar en un momento impreciso. Se trata entonces de un elemento de cobertura, es decir, de protección sobre posibles decisiones del mercado que permitan una regularidad en la comercialización.
¿Qué mercados de futuros existen? Los contratos de futuros pueden suscribirse sobre productos agrícolas (trigo, café, soya), minerales (oro, plata, cobre, petróleo), activos financieros (índices de precios de acciones, instrumentos de renta fija, tasas de interés) y monedas, requiriéndose necesariamente una estandarización de la cantidad y calidad del producto que se negocia.
¿Para qué sirven los Mercados de Futuros? El objetivo básico de un Mercado de Futuros es ofrecer un mecanismo eficiente de protección de precios para personas o empresas expuestas a fluctuaciones adversas de precios en sus activos más relevantes. En términos simples, los mercados de futuros hacen posible la transferencia de riesgos, que en su ausencia deberían asumir los propios agentes económicos.
Adicionalmente, debido a su naturaleza, las cotizaciones de los futuros reflejan los niveles de precios esperados para los próximos meses de los distintos activos, lo que otorga una muy buena información para la toma de decisiones de los agentes económicos y constituye una importante contribución a las proyecciones económicas y a la planificación financiera, tanto del sector público como del privado.
Finalmente, los futuros son atractivos instrumentos de inversión, dado que pueden presentar una rentabilidad considerable sobre los valores invertidos.
En el precio de futuros incorpora las expectativas del mercado sobre la evolución probable del precio del activo subyacente.
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